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(Quienes somos)

Todo ocurre en esa relación indivisible que existe entre el trabajo y el hacedor del trabajo que es el obrero, en este caso: el ferroviario. El ferroviario es parte inseparable del ferrocarril. El es el ferrocarril. Hierro con carnadura, unidad vigorosa. Por lo tanto eso es el ferrocarril. Es necesario aclarar que trabajar en el ferrocarril no es lo mismo que ser ferroviario. El ferroviario incorporó a su Ser ese inmenso objeto metálico en movimiento, como su Sujeto, él es el ferrocarril, es de su pertenencia, no como una propiedad privada, sino porque él es parte constitutiva del ferrocarril, no esta añadido, adosado, sino contenido; el ferrocarril y el ferroviario constituyen un conjunto integrado, armónico. Por eso, caminar por las playas de maniobras o recorrer sus rincones es como recorrer el patio y las comisuras de su casa.
Hemos sido solidarios, sembradores y cosechadores de ideas, vertebrados e integradores de costumbres y cantares. Identidad que se cimienta en el trabajo reiterado, en la relación social diaria, cotidiana, permanente, repetida, correspondencia que continúa en el sindicato y en el barrio.
En esa armonía se establecen códigos de comportamiento, como que hay que tener una actitud correcta frente al trabajo y colaborar en la cuestion laboral con el otro. Esta es una de las manifestaciones firmes del sentido solidario que destierra el individualismo y el egoismo.
Esa tradición nos llega desde los sacavones de la historia del movimiento obrero. En 1896, cuando estalla la primera huelga general ferroviaria, que comenzo en los talleres de Tolosa y tuvo como redactor de las proclamas de la huelga a Jose Ingeniero, los ferroviarios rechazaron, con firmeza, introducir en el convenio colectivo de trabajo el problema de la competitividad, en esa época se llamaba "tarea", porque creaba dentro de los trabajadores una división. Era la introducción de conductas egoistas a través de la competencia en el trabajo.
La historia de los ferroviarios es un testimonio de lucha, de abnegaciones, sacrificios, rebeldías, muertes y desapariciones, también de traiciones. Desde sus inicios el movimiento obrero ferroviario fue duramente reprimido. Pero nunca lo doblegaron. Todos los gobiernos de todos los signos trataron de sujetar y domesticar a los trabajadores ferroviarios.
También somos hacedores de construcciones sociales, culturales, como Sociedades de Socorros Mutuos, Hospitales, Cooperativas de Consumo, Confraternidades, Clubes, centros Culturales, Bibliotecas, Escuelas de Arte y Oficios, Centro de Capacitación, entre otras fundaciones.
Ser "ferroviario", es una identidad que lleva tiempo de construc-ción, que no admite vencidos, traidores ni quebrados y requiere en cambio de resistentes sacrificados.
Creo, creemos que no hay espíritu ferroviario si no hay solidaridad.
En ese transitar han quedado a la vera vencidos, agobiados, quebrados, doblados, torcidos, algunos aun apenas resisten esta larga agonía que nos han impuesto después de la derrota de 1991 y 1992.
¿Cuánto tiempo llevará reconstruirlo? ¿Acaso será igual?. No lo creo.
El espíritu tal vez sea el mismo. Volverá por perseverancia y valentía de los obreros ferroviarios que lo construyeron en momentos difíciles de represión, movilizaciones militares, en medio de militantes desaparecidos, de traidores, de conversos, de aprietes y del último fenómeno que fue minando todo como un acido, la corrupción. No se cuanto tiempo, pero volverá ineluctablemente de la mano del pueblo. Los ferroviarios tenemos esa titánica tarea, la de reconstruir el ferrocarril, junto al pueblo, en especial con los jóvenes y desde el interior del país. Los jóvenes se están haciendo cargo, están recogiendo antiguas palabras, las hacen verbo y voz, y en la pronunciación la montan en los vientos enrielados. Durante años, todo esto construyó una manera de ser ferroviario, lo sintetizamos diciendo: " Nosotros los ferroviarios somos el ferrocarril ... somos como somos, es decir, somos como fuimos; trabajadores transhumantes solidarios, constructores de nuestras propias organizaciones gremialesy sociales, protagonistas de epopéyicas luchas a través de mas de 150 años.