"Promesas durmientes: el tren pasa sólo una vez" ...
La década del 90 fue la era del desguase. Las dos presidencias de Carlos Menem dejaron un sello en materia de política ferroviaria al imponer la frase "Ramal que para, ramal que cierra". Por entonces, miles de kilómetros de vías fueron abandonadas y, junto a ellas, cientos de pueblos que vivían junto a las estaciones quedaron confinados al olvido, a la incomunicación y a la desaparición.. El tiempo pasó, y en los últimos años se multiplicaron los anuncios oficiales de reactivación, nuevas obras y modernización del servicio de trenes. La electrificación del Roca, el soterramiento del Sarmiento, la reactivación de los talleres ferroviarios, el tren bala, el rápido Ezeiza-Constitución, el tren bioceánico, la compra de nueva maquinaria, fueron algunas de las muchas promesas que se hicieron para dar vida a una nueva etapa en el servicio ferroviario argentino.
El 17 de junio de 2009, apenas diez días antes de las eleccio-nes legislativas nacionales, la presidenta Cristina Kirchner enca-bezó desde Salta un acto en el cual anunció la reactivación de 5 tramos ferroviarios interurbanos en distintos puntos del país. Pero... qué pasó con esos anuncios? ...
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